El CrossFit y las lesiones

He de confesar que hoy he sufrido un momento de shock. Un socio de nuestro box nos ha comunicado que no iba comenzar el programa de fundamentos porque al consultar con su traumatólogo le había tachado poco menos que de loco por pretender comenzar una actividad tan lesiva y agresiva para su sistema músculo esquelético. Lo curioso del asunto es que el traumatólogo se basaba en los vídeos que había visto en Internet para poder sentenciar este juicio de valor. No voy a entrar a valorar la actitud y el oficio de muchos de mis compañeros de profesión, pero desde luego no podría cantar muchas alabanzas hacia ellos.
Lo que sí me gustaría aclarar y analizar es en qué estado se encuentra el CrossFit respecto a la producción de lesiones.20130908-013220.jpg
Posiblemente el CrossFit es la herramienta más potente de la era moderna a la hora de mejorar el rendimiento humano. Como todo, esto supone que es un arma de doble filo. En malas manos y utilizada de la manera incorrecta es capaz de ser un programa peligroso. Por el contrario, realizado y ejecutado tal y como fue concebido en un principio y sin desviarse del camino, el CrossFit es la mejor forma que conozco de prevenir lesiones y de asegurar la funcionalidad de nuestro sistema locomotor a lo largo de los años. Incluso es capaz de rehabilitar lesiones donde los tratamientos clásicos de hielo, antiinflamatorios y reposo no consiguieron mejoría alguna.
Primera conclusión: hemos de ver con ojos críticos los vídeos espectaculares que la red nos ofrece a diario sobre el CrossFit. La competición es una desviación de la idea original del CrossFit y no debe ser el objetivo primario.
Ahora bien, ¿es el CrossFit más lesivo que otros deportes?
Un gimnasio de CrossFit es el mayor laboratorio del mundo para analizar el gesto deportivo y la postura y control motor de cada individuo en condiciones controladas y reproducibles. Resulta prácticamente imposible para un entrenador conocer todos los gestos deportivos de todos los deportes, al igual que poder analizar al detalle cada uno de estos gestos cuando se realizan a altas velocidades y con grandes cargas. La solución para poder realizar este análisis es desglosar estos movimientos en otros más sencillos. Las sentadillas, las flexiones o las dominadas son ejemplos de movimientos básicos a partir de los cuales surgen la mayoría de movimientos de nuestra vida diaria o de nuestra actividad deportiva. Si somos capaces de detectar disfunciones en estos movimientos sencillos, podremos prevenir y solucionar futuros problemas que seguro ocurrirían en las articulaciones implicadas con el paso del tiempo.20130908-013208.jpg
Si por el contrario permitimos que el deportista continue realizando todos estos gestos básicos con un defecto en la forma, en el control motor o en la postura, todas aquellas lesiones susceptibles de producirse debido a estas anomalías aparecerán. Es entonces cuando todos los buitres que acechan acusan al CrossFit de ser lesivo. Si lo pensamos un poco lo que realmente ha ocurrido es que se ha puesto de manifiesto una disfunción que ya existían el individuo antes de comenzar con el programa. Voy a poner un ejemplo. Pensad en un coche al que se le acaba el aceite. Desde luego el coche puede seguir funcionando y podemos forzar el motor hasta que éste se rompa y tengamos una avería más grave. Sin embargo, si paramos el motor, cambiamos el aceite y seguimos conduciendo, el motor continuará funcionando durante mucho más tiempo. En el aparato locomotor pasa igual, si tenemos una disminución del rango de movimiento de la cadera, por ejemplo, y realizamos gran número de sentadillas durante nuestras sesiones de CrossFit, mientras esta disfunción no sea corregida, tenemos bastantes papeletas para sufrir una lesión en la rodilla o en la misma cadera. Esta lesión habría aparecido algo más tarde de no haber comenzado las sesiones de CrossFit, ¿o acaso no nos sentamos y levantamos varios cientos de veces por semana? Así pues hemos de ver el CrossFit como una oportunidad para poner a prueba nuestros sistemas y poder aplicar las correcciones correspondientes para que siga funcionando durante esos 110 años que dicen los expertos que pueden durar.
Segunda conclusión: lo primero y más importante es la técnica, no la sacrifiques nunca por mayor intensidad o peso. Antes de seguir avanzando con las cargas hemos de asegurar una correcta técnica y un correcto funcionamiento de todas nuestras articulaciones (postura, rango de movimiento y control motor).
Así pues, no tengáis prisa y pensad que una pequeña mejora en el funcionamiento de nuestras articulaciones supone un gran avance en el rendimiento total, esto es más repeticiones, más peso y en menos tiempo.
Y sí, compañeros del gremio, el CrossFit es la herramienta más potente de los últimas décadas para asegurar que nuestro aparato locomotor dure 110 años. Invito a todos mis compañeros a que prueben un programa de entrenamiento y que luego se replanteen el juicio de valor de los videos de Internet.

Dr. Javier Soro
Especialista en Medicina del Deporte y la Educación Física
Servicio de traumatología de los doctores Ripoll y de Prado

Co-fundador de CrossFit Alc

franmob

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