Ejercicio y vacuna covid-19

Ejercicio y vacuna covid-19

18 de julio de 2021 Desactivado Por javisoro

¿Se puede hacer ejercicio antes o después de vacunarse contra la COVID-19? Existe cierta confusión en los medios en relación a esta pregunta. Así como algunos medios oficiales desaconsejan la realización de ejercicio intenso antes o después de la vacunación, la ciencia no respalda firmemente esta afirmación. El ejercicio puede provocar una respuesta inmune más potente tras la vacunación y hay algunos mitos en revisión en relación a este tema.

A principios de los 2000 empezaron a aparecer estudios que recomendaban el ejercicio tras la vacunación (evidentemente no la de la Covid) para potenciar el efecto de la misma. Los investigadores afirmaban que se producía una respuesta inmune más potente y duradera si los vacunados realizaban ejercicio después de vacunarse. Más adelante se revisó el tema y al parecer no estaba tan clara esta relación aunque en cualquier caso el efecto era nulo, nunca negativo (1). Desde entonces cada vez son más los estudios que afirman que el ejercicio tras la vacunación mejora la respuesta inmune a la misma (2).

El origen de la recomendación de evitar el ejercicio intenso tras la vacuna reside en dos factores: 1) algunas evidencias afirman que existe una reducción aguda y transitoria de la inmunidad celular tras el ejercicio intenso, lo que podría amortiguar la respuesta inmune debida a una reducción de células inmunitarios circulantes y 2) la falta de estudios específicos sobre el efecto del ejercicio tras la vacunación por Covid-19.

En relación al primer motivo, en 2018 se publicó una revisión (3) sobre los efectos del ejercicio en la inmunidad en el cual los investigadores tumbaban varios mitos existentes hasta la fecha:

  • La evidencia de que el ejercicio aumente el riesgo de infecciones oportunistas es muy limitada.
  • Los cambios en el estado inmunitario de las mucosas (medidos por IgA) no parecen producirse tras una sesión de ejercicio.
  • La disminución de células inmunitarias circulantes (linfocitos) observada durante el ejercicio parece deberse a una redistribución de las mismas hacia los tejidos periféricos (las células se “esconden” en músculos, piel….), lo que por contra provocaría un aumento de la inmunidad y de la supervivencia de estas células en lugar de una inmunosupresión.

Lo que sí parece claro y en lo que la mayoría de los estudios coinciden es en que el ejercicio regular y un estilo de vida activo promueve el sistema inmune. Las personas activas tienen respuestas más robustas a las vacunas que hace suponer una mayor efectividad de las mismas.

Así pues, si no existen reacciones adversas a la vacuna, y el estado general del deportista no se ve afectado, no parece haber evidencias que la realización de ejercicio pueda alterar la respuesta a la vacunación.

Bibliografía

  1. Edwards KM, Booy R. Effects of exercise on vaccine-induced immune responses. Hum Vaccin Immunother. 2013 Apr;9(4):907-10. doi: 10.4161/hv.23365. Epub 2013 Jan 14. PMID: 23319202; PMCID: PMC3903912.
  2. Pascoe AR, Fiatarone Singh MA, Edwards KM. The effects of exercise on vaccination responses: a review of chronic and acute exercise interventions in humans. Brain Behav Immun. 2014 Jul;39:33-41. doi: 10.1016/j.bbi.2013.10.003. Epub 2013 Oct 11. PMID: 24126151.
  3. Campbell JP, Turner JE. Debunking the Myth of Exercise-Induced Immune Suppression: Redefining the Impact of Exercise on Immunological Health Across the Lifespan. Front Immunol. 2018 Apr 16;9:648. doi: 10.3389/fimmu.2018.00648. PMID: 29713319; PMCID: PMC5911985.