Estar fuerte reduce la gravedad de la COVID-19

Estar fuerte reduce la gravedad de la COVID-19

15 de marzo de 2021 Desactivado Por javisoro

No sólo se trata de una frase que oímos continuamente en las conversaciones, fruto de ese instinto común del ser humano, sino que es el resultado de un estudio que ha entrado recientemente en revisión. En él se demuestra cómo las personas entrenadas responden de diferente manera al coronavirus y lo hacen sobretodo en base a sus niveles de fuerza.

El mecanismo de actuación del coronavirus SARS-COV 2 es relativamente sencillo pero la forma en que afecta a cada una de las personas es extremadamente compleja. Existen numerosos factores que influyen en la evolución de la infección y el desenlace final de la misma. Entre ellos se encuentran la genética, la edad, el sexo, los factores de riesgo asociados (obesidad, hipertensión, diabetes…), la actividad física o el nivel de entrenamiento del individuo.

Recientemente se ha reconocido por el Gobierno español la esencialidad de la actividad física. Consignas como “el deporte es salud” o “no somos el problema, somos parte de la solución” han inundado los medios y redes durante estos últimos tiempos. Y en verdad yo también pienso que esto es así pero me gustaría poder argumentarlo de una manera más evidente, más científica.

¿Cómo puede el deporte reducir el riesgo de la COVID?

  1. De manera indirecta. Está ampliamente demostrado que la actividad física es capaz de reducir la incidencia de las otras epidemias del siglo XXI, en mi opinión, igual de graves y con un consumo superior de recursos en la sanidad pública que la de la COVID. Estas son la obesidad, la diabetes, el síndrome metabólico, el cáncer. Muchos estudios estudios afirman la disminución del riesgo de padecer estas patologías en personas que practican actividad física regular. Al reducir estas enfermedades, se reduce el “combustible” que el coronavirus necesita para producir graves consecuencias. Menos obesos, diabéticos, hipertensos… suponen menos casos de hospitalización por COVID y menos muertes por la enfermedad.
  2. De manera directa. Y aquí es donde entra en juego el estudio(1) reciente (marzo 2021) en revisión de unos científicos de universidades suizas, francesas y canadienses. Este estudio pretende demostrar el efecto del ejercicio sobre la hospitalización por COVID una vez obviados los otros factores de riesgo comentados anteriormente.

Los niveles de fuerza son un marcador de riesgo de gravedad de la COVID

El estudio en cuestión incluyó a 3139 personas mayores de 50 años. De todas ellas, 266 fueron diagnosticadas de COVID y 66 requirieron hospitalización. Las personas que hacían ejercicio más de una vez por semana tuvieron alrededor de un 30% menos de probabilidad de ser hospitalizadas, una vez ajustados los valores por otros factores de riesgo.

Lo más interesante del estudio bajo mi punto de vista, es que después de analizar los patrones de entrenamiento de las personas que hacían ejercicio, observaron que sólo los que presentaban mayores niveles de fuerza en una prueba con un dinamómetro de mano (un aparato para medir la fuerza de l empuñadura) se beneficiaban de esta reducción del riesgo.

El mecanismo por el cual los niveles de fuerza se relacionan con la gravedad de la enfermedad todavía es una incógnita y estaba más allá de los objetivos del estudio.

Los autores especulan con la necesidad de alcanzar un nivel de entrenamiento suficiente para mejorar los niveles de fuerza para observar este beneficio directo sobre el riesgo de hospitalización por COVID.

Empezar a moverse sólo es el primer paso

Evidentemente cualquier tipo de actividad es mejor que el sedentarismo absoluto. Pero es importante comprender que los beneficios para la salud dependen de conseguir aumentar nuestro nivel físico y para esto sólo caminar no es suficiente para la mayoría de las personas. Aumentar la fuerza supone seguir un entrenamiento regular con una intensidad y un estímulo que supongan un desafío para nuestro cuerpo capaz de producir adaptaciones.

En cualquier caso este estudio sólo es una pequeña pieza del puzzle que supone la relación de los diferentes modos de ejercicio con la salud.

Bibliografía:

(1) Muscle Strength Explains the Protective Effect of Physical Activity against COVID-19 Hospitalization among Adults aged 50 Years and Older

Silvio Maltagliati, Stephen Sieber, Philippe Sarrazin, Stéphane Cullati, Aïna Chalabaev, Grégoire P. Millet, Matthieu P. Boisgontier, Boris Cheval

medRxiv 2021.02.25.21252451; doi: https://doi.org/10.1101/2021.02.25.21252451