La Vitamina D reduce un 64% el riesgo de muerte por COVID-19

La Vitamina D reduce un 64% el riesgo de muerte por COVID-19

22 de febrero de 2021 0 Por javisoro

Imagina por un momento que hubiera un tratamiento al alcance todo el mundo capaz de reducir en un 64% el riesgo de muerte en enfermos ingresados por COVID. Los medios de comunicación se volverían locos bombardeándonos con noticias sobre él. La gente podría tomar medidas por su cuenta Y además feria el riesgo de presentar síntomas graves y de ser ingresado de una manera muy considerable. Este tratamiento existe y es la vitamina D.

Inexplicablemente no se ha hablado como se merece de esta común vitamina y su relación con la COVID-19. Sin embargo, desde la primavera pasada llevan apareciendo estudios sobre su eficacia. Muchos de esos estudios eran simplemente observacionales por lo que los más críticos alegaban que no podían demostrar causalidad. Sin embargo, acaba de entrar en revisión un estudio(1) prospectivo realizado por investigadores españoles con resultados altamente significativos y que pueden cambiar radicalmente el curso de la enfermedad.

En el estudio participaron 930 pacientes admitidos en urgencias. De todos ellos, 551 recibieron dosis de vitamina D junto con el tratamiento y 379 el tratamiento estándar (hidroxicloroquina, azitromicina, ceftriaxona, desametasona…). Los pacientes fueron seguidos desde su ingreso hasta el alta o fallecimiento y se midió la tasa de ingreso en UCI y la de muertes.

Al ingreso, 479 pacientes (65,8%) tenían unos niveles deficientes de vitamina D (según los límites usados por los autores, <20 ng/ml), ¡esto es más de la mitad!

Los resultados más significativos del estudio fueron los siguientes:

  • 110 pacientes tuvieron que ser ingresas en UCI (11,8%). De los pacientes que fueron tratados con vitamina D, el 5,4% (30 pacientes) requirieron ingreso en UCI mientras que los que no la recibieron fueron el 21% (80 pacientes). El tratamiento con vitamina D al ingreso redujo ostensiblemente la tasa de ingresos en UCI.
  • Los pacientes con niveles de vitamina D por encima de 20 ng/ml tenían un 55% de riesgo menos de ser ingresados en la UCI.
  • El tratamiento con vitamina D redujo el riesgo de fallecimiento en un 64%.
  • El nivel de vitamina D de los pacientes fallecidos (9,5 ng/ml) era significativamente menor que el de los pacientes que superaron la enfermedad (14 ng/ml).
  • Los pacientes obesos tenían un riesgo 2,55 veces mayor de ser ingresados en la UCI. Estudios previos han mostrado una relación entre la obesidad y el déficit de vitamina D.

Es importante destacar que la forma de vitamina D que se administró a los pacientes fue el calcifediol, diferente de la forma disponible en los suplementos habituales que es el colecalciferol. El primero es 3,2 veces más potente que el segundo pero es posible obtener la equivalencia de las pautas utilizadas en vitamina D comercial (colecalciferol):

  • 68.000 UI el día 1
  • 34.000 UI en los días 3, 7, 15 y 30

Los suplementos habituales suelen contener unas 25.000 UI por dosis. Además, estas dosis se han mostrado dentro del rango de seguridad de la vitamina D por lo que no es de esperar toxicidad ni efectos adversos con su administración.

Además, el artículo presenta algunas observaciones relevantes:

  • La efectividad de la vitamina D fue mayor cuanto antes se administraba. La tasa de mortalidad de los pacientes tratados con vitamina D al ingreso fue del 20% frente a un 26% cuando se inició en la UCI o un 30% de los que la recibieron.
  • Los pacientes con niveles más bajos de vitamina D al ingreso tuvieron peor evolución (UCI y fallecimiento).
  • Los niveles considerados normales de vitamina D del estudio eran bastante bajos. Los investigadores pusieron el límite inferior en 20 ng/ml mientras que muchas organizaciones lo marcan en 30 ng/ml. Es posible que habiendo tomado como límite inferior los 30 ng/ml los resultados del estudio hubieran sido todavía más significativos.

Aún así, un 64% de reduccción en el riesgo de muerte y un 82% en el de ingresos en UCI es un resultado asombroso.

Problemas metodológicos que le restan validez al estudio

Todo lo anterior era demasiado bonito y no se entiende que no se haya divulgado masivamente si no fuera por una serie de cuestiones que hacen que los resultados sean criticables. En cualquier caso se trata de una serie de problemas metodológicos del estudio que paso a resumiros a continuación:

  • Los grupos de pacientes que fueron asignados a uno u otro tratamiento se encontraban en diferentes pabellones de aislamiento. Para que otros factores no hayan sido la causa de los resultados, estos grupos deberían haberse formado aleatoriamente o haberse analizado los resultados en cada uno de estos pabellones de manera independiente.
  • Existían diferencias entre las características de inicio de ambos grupos. El grupo de control tenía significativamente menos mujeres y niveles más bajos de vitamina D basales que el grupo de intervención. Las diferencias eran pequeñas (12 vs 15 ng/ml) y ambos grupos se consideraron deficientes pero aún así este es un factor que debería haberse corregido en la distribución de los pacientes.
  • El grupo control no recibió un placebo. Al no haber placebo, los estudios pierden la posibilidad de eliminar el efecto placebo como posible causa de los resultados.

Todos estos problemas restan validez al estudio y abren la puerta a críticas y dudas sobre los resultados. Esto no significa que, de haberse corregido estos problemas, los resultados no hubieran sido los mismos. Aún así, la ausencia de efectos adversos, la cantidad de estudios observacionales anteriores con los mismos resultados y el déficit generalizado de vitamina D, me hacen pensar que no existe ninguna causa justificada para no realizar una prevención y tratamiento con vitamina D en la mayoría de la población.

¿Cómo llevar a cabo la prevención individual con vitamina D?

Es posible la medición de los niveles de vitamina D con una simple analítica de sangre. En la situación actual, yo recomiendo unos niveles entre 40 y 60 ng/ml. Si no puedes realizarte la analítica, es posible realizar una prevención del déficit con unas pautas generales:

Dosis entre 5000 y 10000 UI al día han mostrado ser seguras y eficaces. En casos de obesidad, yo me inclinaría más por el rango alto de estas dosis.

La vitamina D es un suplemento seguro, barato, accesible y eficaz al alcance de todo el mundo. El porqué no se ha hablado más de él en los medios de comunicación es un misterio que requiere un análisis más profundo.

Bibliografía:

(1) Calcifediol treatment and COVID-19-related outcomes X. Nogues1,2, D. Ovejero1 , J.M. Quesada-Gomez3 , R. Bouillon4 , D. Arenas5 , J. Pascual5 , J. Villar-Garcia6 , A. Rial2 , C. Gimenez-Argente2 , ML. Cos2 , J. Rodriguez-Morera2 , I. Campodarve2 , R. Guerri-Fernandez1,6 , M. Pineda-Moncusí1 and N. Garcia-Giralt1 (En revisión)